sábado, 26 de noviembre de 2011

Manual para no morir de amor


1. Estás con alguien que no te quiere, te lo dice sin tapujos y no ve la hora de irse o de que te vayas. Pero tú sigues ahí, esperando el milagro que no llega y soportando un rechazo que no te da treguas. Independientemente de la causa, la lectura del principio 1 te servirá de ayuda y reflexión: Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente.

2. Tienes otra persona, la deseas y la amas. Sin darte cuenta, poco a poco, has construido una vida paralela, que va mucho más allá de la aventura. Te preguntas qué hacer constantemente, aunque, en realidad, lo tienes claro, pero no sabes cómo llevarlo a cabo: te falta coraje. Tu sueño es reemplazar mágicamente a tu pareja por el amante y que todo siga igual, como si nada hubiera pasado. Te hallas inmerso en un
gran dilema que no te deja vivir en paz. La lectura del principio 2 te servirá de ayuda y reflexión: Casarse con el amante es como echarle sal al postre.

3. Te encuentras en una relación desesperante porque tu «pareja» es ambigua y tiene «dudas» de hasta dónde quiere llegar contigo, ya que no está segura de sus sentimientos.
Es el síndrome del «ni contigo, ni sin ti», cuya víctima eres tú; además, no tienes la menor idea de cómo hacerle frente. Tu pareja fluctúa entre el amor y el desamor y tú oscilas al compás de ella. La lectura del principio 3 te servirá de ayuda y reflexión:
¿Ni contigo, ni sin ti? ¡Corre lo más lejos posible!

4. Sientes (y sabes) que el poder emocional o afectivo en la relación lo tiene tu pareja, es decir, que ella puede prescindir de ti más fácilmente de lo que tú, llegado el momento, podrías prescindir de ella. Y en esta lucha de fuerzas y debilidades, de apegos y desapegos, siempre estás por debajo; lo que te lleva a decir «sí», cuando quieres decir «no» o acceder a acuerdos que no van contigo. Todo esto ¿lo haces por amor o
por miedo a perder a la persona amada? La lectura del principio 4 te servirá de ayuda y reflexión: El poder afectivo lo tiene quien necesita menos al otro.

5. Tienes un amor enquistado, reciente o antiguo, que no puedes olvidar y no te deja establecer nuevas relaciones. Para borrarlo de tu mente y de tu corazón has llegado a la conclusión de que «un clavo saca otro clavo» y has salido a buscar uno más «grande» y poderoso para que elimine al ex o la ex de una vez por todas. Desafortunadamente, el procedimiento no te ha dado resultado y el viejo amor sigue allí, flotando
en la memoria emocional con la misma fuerza de siempre. La lectura del principio 5 te servirá de ayuda y reflexión: Un clavo no siempre saca otro clavo: a veces los dos se quedan dentro.

6. Vives en un martirio perpetuo: por querer resolver los problemas de tu pareja te has olvidado de tu persona. Pero no sólo la ayudas e intentas sacarla adelante a cualquier precio, sino que utilizas una manera de sacrificarte absolutamente irracional: te vuelves opaco a propósito, para que ella, por contraste, brille más. Compensas negativamente y ocultas tus virtudes para que los déficits de tu pareja se disimulen o no se
noten tanto. Practicas una curiosa forma de suicido afectivo. La lectura del principio 6 te servirá de ayuda y reflexión: Evita el sacrificio irracional: no te anules para que tu pareja sea feliz.

7. Tu relación actual es tan fría como distante. Tu pareja no expresa el amor como quisieras y necesitas. Sientes que te deja a un lado y que la indiferencia es el principio básico en el que se sustenta el vínculo. La displicencia y los rechazos te duelen profundamente y afectan a tu autoestima, pero no eres capaz de tomar decisiones.
La lectura del principio 7 te servirá de ayuda y reflexión: Si el amor no se ve ni se siente, no existe o no te sirve.

8. Has puesto a tu media naranja por las nubes. Piensas que estás con una persona sumamente especial y que no te la mereces. Has idealizado a tu pareja y te has apegado a esa imagen ilusoria que te impide ver su lado normal y humano. El problema es que en algún momento tendrás que aterrizar, y es posible que no te guste lo que veas, cuando ya no utilices autoengaños ni distorsiones. Quizá estés enamorada o enamorado
de un espejismo creado por ti. La lectura del principio 8 te servirá de ayuda y reflexión: No idealices al ser amado: míralo como es, crudamente y sin anestesia.

9. Estás con alguien muy mayor o muy joven para tu edad, y eso, aunque intentes disimularlo, te genera cierta ansiedad. Sabes que con el tiempo la diferencia de edad se acentúa y no quieres convertirte en una persona celosa e insegura. Aun así, prefieres no pensar en ello seriamente porque temes malograr la dicha de vivir un amor como el que ahora sientes. De todos modos, consciente o inconscientemente, te preguntas: ¿cuántos años me quedan de felicidad? La lectura del principio 9 te servirá de ayuda y reflexión: El amor no tiene edad, pero los enamorados sí.

10. Te has separado recientemente y andas dando tumbos. Has perdido tus puntos de referencia habituales, te sientes sola o solo y estás del amor hasta la coronilla. Además, juras que no volverás a tener a nadie y que todos los que te rodean son unos idiotas. En fin: tienes dificultades para aceptar una separación que todavía te duele y no eres capaz de empezar de nuevo. La lectura del principio 10 te servirá de ayuda y
reflexión: Algunas separaciones son instructivas: te permiten saber lo que no quieresdel amor.

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