miércoles, 2 de septiembre de 2020

La procrastinación, el diálogo interno y los Niños

 


Es necesario perder el miedo a sufrir, a sentirse frágil ante los demás, porque el mayor sufrimiento es el que no se expresa y la mayor vulnerabilidad es la presión de esconderse.

El Estado del yo Niño teme el sufrimiento, la humillación, la fatiga; se esfuerza incesantemente con el fin de evitar el dolor  más que para procurar placeres positivos. Este hecho explica gran parte de la inactividad, la inercia, a la que sucumbimos en momentos en los que, por el contrario, la acción positiva y proactiva sería más ventajosa para nosotros. 

Ante la posibilidad de afrontar la mera posibilidad de dolor nos replegamos, evitamos o procastinamos. El temor al error, a la vergüenza, a la frustración,  inhabilitan al estado del yo Niño para abordar la tarea. Si a este temor, le sumamos un diálogo interno negativo del Padre Crítico, el Niño estará sometido a más estrés y más rechazo hacia la tarea.

Cuando nuestro estado del yo Niño se siente abrumado, solemos pensar demasiado en ello   (diálogo interno) o postergamos las cosas. 

Profundicemos en esas dos posibilidades:

¿Te has fijado como pueden ser esos diálogos internos?

Es posible que el Padre Crítico haga su función controladora y te persiga todo el tiempo reprochándote lo retrasado que vas, lo desastre que eres o las cosas terribles que van a ocurrir y lo que "deberías" hacer para ser… bueno. 

Seguramente con su mejor intención, pero ya sabes, si el Niño se siente abrumado, todos estos sermones y críticas lo van a abrumar más, es posible que lo hagan sentir muy culpable, pero definitivamente su motivación hacia la tarea se agotará y buscará sus tretas finalmente para salvar su auto-imagen. 

Seguramente nuestro Niño se siente más “cómodo” con la culpa interna (está acostumbrado teniendo el Padre interno que tiene) que con la verdadera emoción que no desea reconocer que puede ser “miedo, tristeza, ira, etc.)

La procastinación está alimentada por un estado del  Padre interno que “reprende”. Esto hace que la persona solo pueda activar su Niño Adaptado, anulando al Niño Libre que es el que verdaderamente podría colaborar en la tarea. 

El procrastinador patológico es la persona que ha olvidado lo que quiere (su Niño Libre). La activación de su Niño Adaptado es tan frecuente que el Niño Libre ha quedado sepultado. Esta persona ha quedado atrapada en lo que otros quieren que haga. Su propio estado del yo Padre interno se encarga de ello. 

El Niño Libre queda automáticamente excluido ante las órdenes del estado Padre. El Niño Libre sólo responde a las decisiones de su Adulto cuando éste ha tenido en cuenta y comprendido sus necesidades.

Tan pronto como se le dice a alguien que haga algo, le resultará muy difícil elegir si quiere hacerlo, automáticamente el estado del yo de Niño Adaptado se activa. A mayor presión sobre sobre la persona para que entre en ese estado del yo adaptado, más dificultad para responder desde el estado del yo del Niño Libre o del Adulto.





El Niño Adaptado utiliza estrategias para no asumir responsabilidades y poder fantasear con su “no fracaso” o “éxito potencial”.... si él hubiera querido.

El Niño Adaptado Sumiso estará todo el día queriendo cumplir con lo que “tiene que hacer” o “debe hacer”, aunque desganado y molesto, el Niño Adaptado Rebelde ocultamente buscará como no hacerlo y el Niño Libre quedará desconectado.

Hay personas que pueden pasar años haciendo como si… para no hacerlo.

Cuando el Padre Crítico interno es muy crítico y controlador y nos marca muchos “deberías” es muy posible que tengamos bien entrenado a un Niño Rebelde encubierto que se asegure de no cumplirlos.


sábado, 8 de agosto de 2020

Prevención de estereotipos, violencia sexual y descontaminación del Adulto



“La persona nace libre, pero una de las primeras cosas que aprende es hacer lo que se le dice y pasa el resto de su vida haciéndolo. Así, pues, su primera esclavización es a manos de sus padres. Luego sigue sus instrucciones por siempre jamás, reteniendo el derecho, sólo en algunos casos.... “ 
Eric Berne




Consentimiento e igualdad parte 1 de 3



Consentimiento e igualdad parte 2 de 3


Consentimiento e igualdad parte 3 de 3



Ser tú mismo o unirte a ti parte 1 de 2



Ser tú mismo o unirte a ti parte 2 de 2



martes, 4 de agosto de 2020

El triángulo dramático empresa. Parte I



El juego, tiene tres vértices:

la víctima, el salvador y el perseguidor, que suele ser la transformación de la víctima cuando las cosas no salen como quiere. La única forma de parar el juego es negarse desde el principio a intentar asumir peticiones imposibles.

Este triángulo dramático se manifiesta en todas las áreas de nuestras vidas, sólo es cuestión de identificarlo. Con algunos de nuestros familiares..., en el ámbito profesional....con los amigos....etc...

Eric Berne, uno de los pioneros del denominado “análisis transaccional”, escribió, entre otros libros, Los juegos en los que participamos (Games people play). Berne describe en su libro uno de los juegos más habituales que se dan en casi todas las relaciones personales: el “juego de salvación”. El juego puede representarse mediante un triángulo, en cada uno de cuyos vértices se ubica un protagonista, que responde a tres roles diferentes: el de salvador, el de víctima y el de perseguidor. Pondremos un ejemplo profesional para entenderlo.


Juan Carlos, el director de una empresa, llama el jueves por la mañana a Gregorio, uno de sus principales proveedores:


–Hola, Gregorio, soy Juan Carlos. Mira, te llamo porque tengo un problema. El lunes de la semana que viene necesito comenzar la producción de un pedido de 30.000 pantalones y me he quedado sin materia prima. ¿Puedes entregarme el género para el lunes? 

Hasta aquí, todo parece normal: Juan Carlos le hace un pedido urgente a Gregorio. El problema es que su petición no es razonable, y así se lo expresa Gregorio:


Juan Carlos, lo que me pides es casi imposible. Estamos hablando de muchos metros de género y ningún almacenista tiene tal cantidad de materia prima…


En este punto, Juan Carlos, viendo que Gregorio no va a solucionarle su problema, va a dar inicio al juego. Lo hará situándose en el rol de víctima:


Gregorio, no puedes hacerme algo así… Perderé a mi cliente principal. Y no sólo eso… las ventas van mal, y si no atiendo este pedido, yo no sé lo que va a suceder… creo que seré despedido… Te lo pido por favor… se trata de algo más que un pedido, es mi puesto de trabajo… no me dejes tirado, te lo suplico. Además, llevo pasándote trabajo casi cinco años… no puedes hacerme esto.

Juan Carlos ha ejercido su papel de víctima a la perfección. ¿Por qué decimos que hace de víctima? ¡Pues porque algo de responsabilidad tendrá en haber llegado a tal situación! O se olvidó de hacer el pedido de género cuando tocaba o ha aceptado un encargo que no sabía si podía cumplir. 




Triángulo dramático en la empresa. Parte I
Triángulo dramático en la empresa. Parte II
Triángulo dramático en la empresa. Parte III





miércoles, 29 de julio de 2020

Competencia y performance emocional

Si hubiéramos nacido en un mundo ideal, rodeados de cuidadores ideales y en sociedades ideales, quizás podríamos experimentar y comunicar las emociones adecuadamente, podríamos haber aprendido sus significados y cómo han de ser expresados, comprenderíamos su importancia para la buena salud de nuestras relaciones y, todo ello, de una forma aceptada y comprendida por todos. Seríamos en el área emocional, como el hablante-oyente ideal, para Chomsky, que sabe su lengua perfectamente, y aplica su conocimiento lingüístico en el uso real (performance), sin verse afectado por ninguna condición "gramaticalmente irrelevante", tales como las limitaciones de la memoria o las pequeñas distracciones o errores (Chomsky).

La comunicación ideal de la emoción, entonces, ha de poder ser reconocida y compartida. Sin embargo a diferencia del lenguaje, que responde más o menos a las reglas del paradigma de la lengua en el que  los signos adquieren su función y su significado a través de la práctica social y el intercambio humano, las emociones tienen unas reglas paradigmáticas mucho menos sociales y más personales.

Saussure considera al lenguaje como un objeto doble donde cada una de sus partes no vale sino en función de la otra, es decir que las partes no valen por sí mismas ni por su realidad sustancial, sino por el hecho de oponerse a otras.  Habla de Dicotomía que, en términos generales, es la división de un objeto o concepto en dos partes complementarias pero separadas.

Vamos a suponer los paralelismos de ambos lenguajes. Estás partes son:

Lenguaje y lengua, siendo el lenguaje la facultad natural, multiforme y heteróclito,   y la lengua el sistema de signos usado;

Sistema límbico, como totalidad emocional,  y sistemas de signos verbales y no verbales (universales)

Lengua y habla, siendo el habla el acto para realizar la facultad del lenguaje por medio de la lengua;

Sistemas de respuestas verbales y no verbales (universales) y respuestas emocionales aprendidas propias

Significante y significado, donde el significante es el signo que se utiliza para dar sentido al significado.

El significante, como me muestro,  la forma como lo expreso o no expreso (verbal y no verbal), y el significado, la necesidad a la cual responde que será respuesta a la representación mental o idea que tenemos sobre algo.

Por ejemplo, la ira ante un comportamiento del otro:

Significante: elevo la voz, levanto las manos, entorno los ojos, palidezco, etc.
Significado: Me siento desvalorizado ante el comportamiento del otro.


Chomsky distingue entre competencia (conocimiento interiorizado de una lengua) y performance (la evidencia externa de la competencia lingüística) Esta misma división también es aplicable a la comunicación emocional.

Si las partes que comunican no se complementan se produce un fallo, por tanto,  la incomunicación o la ruptura de la comunicación.

En la comunicación emocional la  competencia y la performance se adquieren desde la infancia, igual que el lenguaje, pero, a diferencia de la lengua, carecemos de unas reglas o normas culturales y sociales explicitas, tan definidas y aceptadas.

La expresión emocional se rige por un sistema de reglas implícitas aprendidas en cada familia e impresas en nuestro inconsciente. De ahí lo difícil de comunicar emociones. Los significantes pueden ser diferentes en cada persona, por lo que el significado puede quedar confuso o inaccesible para en receptor. Así, ante un mismo significante, el receptor puede atribuirle significados opuestos e incluso incoherentes entre sí.

Las consecuencias de esta gran dificultad en la comunicación emocional tendrán consecuencias que dificultaran más el vínculo interpersonal:
  • Reproches, críticas
  • Huida, retirada, silencio
  • Discusiones y quejas  interminables / contraargumentos en un juego de poder para descubrir quién tiene razón y quién está equivocado
  • Desprecio, sarcasmo, ironía

En síntesis, si ya en la comunicación verbal y no verbal podemos malinterpretarnos, en la comunicación emocional este riesgo se eleva de forma exponencial. Cada persona puede utilizar distintos significantes (verbales y no verbales)  para hacerse entender, consiguiendo, la mayoría de las veces, graves fallos en la comunicación emocional

Y es que, al contrario que en el signo, en el que Saussure define la conexión entre el significado y el significante como arbitraria, es decir, convencional, socialmente construida, detrás de nuestra reacción emocional se encuentra una historia que es sólo personal.

Una situación, una palabra o un gesto nos hacen reaccionar, porque reactivan una situación pasada que a menudo es inconsciente. Nuestra reacción emocional es alimentada por nuestro pasado, y en particular por emociones o sentimientos que en ese momento no podíamos expresar, especialmente en nuestra infancia. A veces, podemos ser como bombas de relojería esperando a explotar con la señal adecuada.

Ante tal realidad, sólo nos queda hacer un trabajo personal para identificar las emociones que nos atraviesan (competencia) y una vez entendidas, podremos domesticarlas o socializarlas, si queremos expresarlas adecuadamente (performance).

La competencia ideal necesita de conocer el significante, reconocer sus sensaciones, puesto que la emoción siempre se activa en el cuerpo. Es en el cuerpo donde tenemos acceso a las emociones. Cuando un sentimiento reprimido quiere surgir, puede aparecer como una sensación física, una contracción, una tensión. Puede ser útil tratar de localizar esta sensación incómoda: ¿dónde está sucediendo en el cuerpo? ¿Cómo la notas por dentro? ¿Qué me dice este sentimiento?

Al mantener una atención benevolente en esta parte del cuerpo, le abrimos la puerta y le damos permiso para manifestarse. Y si es bienvenida y vivida plenamente, no dura, pasa, a diferencia de las emociones elásticas en las que podemos quedarnos atrapados durante días.
Tendremos que aprender el vocabulario de las emociones.

Si queremos una vida más armoniosa con los demás, es muy interesante aprender a reconocer las sensaciones que acompañan y anuncian las emociones, pero también saberlo complementar con las palabras precisas sobre lo que se experimenta en el interior.

 La ira no es lo mismo que una simple irritación. Saber diferenciar y luego expresar la emoción que se siente de una manera adecuada permite una mejor comprensión (de uno mismo y del otro) y una mejor adaptación (frente a una persona enfadada, tal vez sea mejor pedir un descanso y alejarse para dejar que la emoción disminuya; y cuando me enfrento a una persona irritada, puedo sentir empatía y preguntarle a qué necesita).

Una forma útil de salir de la reactividad emocional es separarse físicamente, debido a esta tendencia a atacar, contraatacar, criticar, despreciar o incluso evitar. No se trata de salir para escapar o castigar al otro, sino porque debes cuidarte y tener tiempo para acoger, reconocer y domar la emoción. Lo principal es salir de la intoxicación emocional o del secuestro amigdalar.

Una vez que reconocemos y comprendemos la emoción, necesitamos hacer la catarsis, dar salida a la energía que contiene. Esta energía necesita ser liberada, dejarla ir. Es importante expresar a los demás  sobre nuestra emoción. A estas alturas la otra persona habrá leído el significante en tu cara, en tu postura corporal, en tu tono de voz. Pero no tendrá ni idea del significado; o le puede añadir significados que tienen más que ver con sus emociones que con las tuyas.

Es el acceso a lo que uno siente en profundidad lo que marca el final de la crisis. Cuando ya no tratamos de discutir, pero logramos compartir con los demás lo que estamos pasando (las sensaciones, las emociones sentidas, las aspiraciones, las necesidades sin atacar o criticar al otro), solo entonces nos mostramos como somos y la conexión con el otro, en una relación empática de comprensión mutua, puede reconstruirse.

En el momento en que accedemos a nuestro verdadero sentimiento, emergemos de las garras de una emoción devastadora. Si bien nuestras palabras (significante) pueden ser tóxicas e hirientes cuando somos emocionales, compartir nuestros sentimientos (significado) puede ser liberador para nosotros y para la otra persona.

Si en el lenguaje la conexión entre significante y significado sería producto de la interacción humana.

En la comunicación emocional sería producto del autoconocimiento y la autorregulación.



martes, 16 de junio de 2020

LA SEGUNDA FLECHA Y EL ADULTO MINDFUL



La compasión es una respuesta a donde hay vulnerabilidad. La compasión y la bondad están en el Niño del Padre Nutritivo de cada uno. Es una emoción instintiva y natural, pero también aprendida vicariamente. Si en la infancia la persona experimentó estas dos cualidades en su cuidado le serán muy fáciles de activar, si no lo fue, puede haberlas aprendido de otras personas o puede trabajarlas en la actualidad.

El Niño herido necesita del abrazo del Padre Nutritivo, que, con su bondad, busca la luz para alumbrar le y ayudale a deshacerse del sufrimiento innecesario.

La autocompasión en el Padre Nutritivo interno es lo opuesto al autojuicio y el autocriticismo del Padre Crítico que es un reflejo del miedo en el Niño en el Padre Crítico (Bruja/Ogro)

El pensamiento autocrítico nos mete en una cárcel. El juicio crítico nos lleva a más miedo, más juicio, más miedo…

Desarrollar el Adulto Mindful con los pensamientos y el sufrimiento consiste en observarlos sin identificarnos con ellos, y esto nos permite comprobar que son solo construcciones mentales, interpretaciones, cálculos, suposiciones, recuerdos, hipótesis, juicios, deseos, etc, pero no son la realidad. 

La realidad es cambiante, sorprendente, neutra, etc. La realidad no son los pensamientos. 

El Adulto Mindful nos permite poder salir de la cárcel que construye nuestro miedo.

Para practicar con el Adulto Mindful necesitamos hacerlo desde la amabilidad, curiosidad y manteniendo el buen humor con nosotros mismos y con nuestros pensamientos.

El AM detecta el dolor que produce el primer estímulo, el evento, y utiliza la protección y la compasión del Padre Nutritivo, para después, dejar ir los pensamientos contaminados de los patrones antiguos,  y,  al dejar ir estos pensamientos, volvemos a conectarnos con nuestro cuerpo, nuestro entorno, todo aquello que sí es real. El aquí y ahora.

El Adulto Mindful busca debajo de la emoción que nos hace daño como celos, envidia, miedo, ira que pensamiento negativo sobre ti mismo, que voz crítica, que autodesprecio encuentra, en definitiva, busca los mensajes de la Madre bruja o el Padre ogro (Niño en el Padre).

El Padre Nutritivo activa la autocompasión y la amabilidad con uno mismo, como antídoto para salir del pozo de sufrimiento.


En el budismo existe una parábola que se llama “La segunda flecha”

¿Alguna vez has escuchado la parábola budista de la segunda flecha? La lección es: si te golpea una flecha (o sucede algo malo), no multipliques el dolor con rumiaciones y culpas negativas (segunda flecha).

Si queremos salir de nuestro patrón aprendido de juicios y reacciones emocionales, un elemento clave es poder parar, reconocer y abrirnos a un espacio más grande que el viejo patrón que nuestra mente está creando en el pensamiento. Nuestra tendencia es perdernos en un ciclo de reactividad. Para poder salir de ese ciclo, necesitamos cultivar la capacidad de pausar, reconocer y abrir.


La parábola dice:

"Si te golpea una flecha, ¿disparas otra flecha en ti?"

Si observamos la forma en que nos movemos durante el día, cuando sucede algo, cuando tenemos dolor en nuestro cuerpo, cuando alguien nos trata de una manera que se siente irrespetuosa, cuando algo sale mal para alguien que amamos, o cuando perdemos a esa persona amada, esa es la primera flecha. 

Estos eventos pueden ser duros, difíciles, dolorosos. Pero si ante estos eventos, nuestra mente y cuerpo entran en una reactividad dolorosa, no ayuda a mejorar o a salir de ahí. Culpamos a los demás, nos culpamos a nosotros mismos. Esa es la segunda flecha.

Nuestra libertad llega cuando liberamos la mente de los rígidos patrones de las rumiaciones y de los viejos pensamientos para interpretar lo que nos ocurre. Utilizar el Adulto Mindful significa que tenemos el poder para hacer una pausa y volver a situarnos en el momento presente para evitar activar la segunda flecha crítica o perseguidora. De esa manera podemos aprovechar la sabiduría y la bondad de nuestro Padre Nutritivo interno para ver claramente la situación y responder con el Adulto Minful y así no entrar en la pendiente irremediable de las reacciones basadas en el miedo.

Vamos a ver un ejemplo, digamos que te estás castigando por un error que cometiste, y te dices a ti mismo:

“Está bien, voy a sentarme y reflexionar, voy a hacer una pausa. ¿Puedo reconocer lo que está pasando? ¿Puedo reconocer lo que realmente está aquí: sonidos, sensaciones y sentimientos? ¿Puedo activar mi Adulto Mindful como observador consciente?

Desde el Adulto Mindful podemos responder a la situación que se ha creado en lugar de reaccionar.

“¿Tienes paciencia para esperar hasta que tu barro se asiente y el agua esté limpia? ¿Puedes permanecer inmóvil hasta que la acción correcta surja por sí sola?

- Tao Te Ching

¿Te encuentras repitiendo quejas parecidas cuando te sientes frustrado?
¿Te han dicho otros que "siempre" hablas de ciertos temas que parecen atormentarte?

Si no quieres estar como en el “día de la marmota”, usa tu segunda flecha para aprender a evitarlo.

Podemos detectar la segunda flecha con el Adulto Mindful, sólo cuando la veas como lo que es, pensamientos, sensaciones y emociones rancias y apolilladas,  podrás dejarlo ir y volver al aquí y ahora, con todo su potencial vital.

La primera flecha ya dolió al golpear. Agregar más dolores de cabeza, dolor de estómago y dolor de cuello a la mezcla no ayuda a nadie.

El objetivo es aceptar la primera flecha, evitar la segunda y tomar medidas para ayudar a los demás (un acto egoísta, puesto que eso me ayuda a mi misma) como puedo.

lunes, 15 de junio de 2020

EL PAPEL DUAL DE LOS PADRES: PROPORCIONANDO NUTRICION Y ESTRUCTURA  


Si es usted padre o madre, alguna vez se habrá preguntado:

¿Estoy siendo lo suficientemente amoroso y atento? ¿O estoy siendo demasiado permisivo?

¿Se están echando a perder mis hijos? ¿Soy demasiado estricto? ¿O soy demasiado indulgente? ¿Qué es un buen equilibrio?

Sí, seguro que se ha dicho a si mismo que los hijos no vienen con manual de instrucciones y usted tiene, muchas veces, que tomar decisiones difíciles en la educación de tus hijos que le generan cierta inseguridad.

Estas preguntas que nos hemos planteado apuntan a las dos categorías generales en las que se puede dividir el papel de los padres:

El papel de "Nutritivo"
El papel de "Estructura"

Todas las responsabilidades de la crianza caen bajo uno de estos dos conceptos parentales.

Padre Nutritivo


En el papel Nutritivo o de cuidado, usted se ocupa de las necesidades básicas de sus hijos, como alimentos, atención médica, vivienda, ropa, etc., y también brinda amor, atención, comprensión, aceptación, tiempo y apoyo.

Escucha a sus hijos, es paciente y se divierte con ellos. Dedica tiempo a sus hijos, muestra interés en ellos y sus actividades, y los alienta a perseguir sus pasiones. A través de tus palabras y acciones, comunicas a sus hijos que son amados y aceptados.

Cuando desempeñas el papel Nutritivo, disfrutas y aceptas a tus hijos tal como son y no espera ningún cambio de comportamiento.

Los beneficios del papel de Nutritivo


 Cuando están bien cuidados, a su hijo/a le posibilita:
  • sentirse bien consigo mismos.
  • sentirse amable y digno de ser atendido.
  • sentirse escuchado, aprender que sus ideas, sentimientos y necesidades son importantes, y sentir que se le entiende.
  • Sentirse confiado porque sabe que sus necesidades serán satisfechas.
  • aprende que puede enfrentar situaciones difíciles y enfrentar desafíos porque no lo tienen que enfrentar solos: usted estará allí para apoyarlos.
  • Ser capaces de retribuir a otras personas a través del apoyo emocional que reciben de sus figuras parentales. Esto construye su capacidad de empatizar con los demás.

Es a través de las relaciones amorosas y de apoyo entre padres e hijos que se forman las bases para futuras relaciones saludables. Sentirse valorado solo por quienes les han ayudado a construir su autoestima.
Esta es una parte muy importante de su trabajo como padre. Es este papel que muchas personas saben intuitivamente que es fundamental para el desarrollo saludable de sus hijos.


¿Cuánto cuidado dar?

La cantidad de cuidado e intervención de los padres debe sopesarse en una escala, como se muestra a continuación.

Cuando se da demasiada atención, podemos ser demasiado protectores, demasiado receptivos a las necesidades de sus hijos y demasiado involucrados en sus vidas.

En estas condiciones, los niños no aprenden habilidades para cuidarse y no aprenden a considerar las necesidades de otras personas.

Por el contrario, cuando no se está cuidando lo suficiente, está demasiado distante emocionalmente y no está involucrado adecuadamente en la vida de sus hijos, los niños no se sienten amados o apoyados y no aprenden a confiar en otras personas.




Padre Estructurador


La otra parte de su trabajo como padre es proporcionar "estructura" a sus hijos. En este papel, usted da dirección, impone reglas, usa disciplina, establece límites, advierte de las consecuencias, responsabiliza a sus hijos por su comportamiento y les enseña valores.

Usted proporciona la orientación que ayuda a sus hijos a cambiar, crecer y madurar. El comportamiento responsable, en línea con los niveles de madurez de sus hijos, se enseña y se espera.

En el rol de estructura, espera un cambio en el comportamiento y un mayor crecimiento, madurez y capacidad.

Los beneficios del rol estructurador


Al proporcionar estructura, sus hijos probablemente:
  • tengan la seguridad de que las reglas estarán para protegerle cuando ellos mismos no puedan controlar sus propios impulsos: usted estará allí para detenerlos, guiarlos y estar a cargo de su bienestar.
  • aprenden a tolerar una cantidad razonable de frustración y decepción cuando no siempre se salen con la suya.
  • descubren que el mundo no gira a su alrededor. Como resultado, se vuelven menos egocéntricos.
  • aprenden comportamientos responsables y que son capaces de hacer cosas.
  • Aprenden de sus errores.
  • Ganan en experiencia en la toma de decisiones.
  • Se vuelven más autosuficientes y capaces a medida que aprenden las habilidades para ser independientes.
  • Internaliza tus reglas y valores.

A menudo, los padres tienen dificultades para llevar a cabo esta función de manera saludable. Sin embargo, es de vital importancia para el desarrollo de sus hijos que los discipline, les enseñe, los guíe, les proporcione reglas y las cumpla, y establezca expectativas razonables para su comportamiento.

No tiene que ser duro o atemorizante cuando establece límites.

Por ejemplo, si se sienta con su hijo para establecer un horario para actividades extracurriculares, está brindando orientación. Si hace que su hijo lea en voz alta tres páginas de un libro para practicar sus habilidades de lectura que su maestro ha dicho que están por debajo del nivel de grado, usted proporcionará estructura.

Esta interacción puede ser cálida y amorosa, pero su objetivo es ayudar a su hijo a crecer y adquirir nuevas habilidades; por lo tanto, está proporcionando estructura.

Al indicar y acompañar a los niños a conseguir los estándares y ayudarlos a alcanzar el éxito, los ayuda a sentirse capaces y, por lo tanto, a desarrollar su autoestima.


¿Cuánta estructura dar?

Al igual que con el rol nutritivo, el rol de estructura tiene una escala como se muestra a continuación.

Cuando proporciona demasiada estructura, puede ser rígido y usar una disciplina severa; los niños no aprenden a pensar por sí mismos y pueden volverse pasivos o rebelarse.

Cuando da muy poca estructura, sus expectativas y reglas pueden ser poco claras e inconsistentes. Los niños pueden sentirse confundidos; no sienten que estarán protegidos; y no aprenden a ser responsables porque no son responsables de sus comportamientos.


Encontrar el equilibrio entre la crianza y la estructura


Además de encontrar el lugar intermedio en cada una de estas dos escalas que evite los extremos de proporcionar demasiado o muy poco cuidado o control, también debe encontrar un equilibrio entre cómo y cuándo alimentar a sus hijos y cómo y cuándo proporcionar estructura.
Para que los niños prosperen y se desarrollen de manera saludable, necesitan que desempeñes ambos roles. El equilibrio entre los dos roles que logras tiene un impacto.
Si solo se ejerce el rol nutritivo sin ninguna estructura o límite o sin responsabilizar a los niños, sus hijos pueden convertirse en niños mimados, poco apreciativos, egocéntricos y que no aprenden a hacer las cosas por sí mismos. Estas son las características de un niño "excesivamente complacido". Sus hijos pueden confundir su amabilidad con debilidad y no verlo como una fuente de apoyo.

Si solo proporciona el rol de estructura sin construir una fuerte relación de confianza, sus hijos pueden sentirse resentidos, no amados, abandonados y es menos probable que cooperen voluntariamente con las reglas o que las internalicen.
Temiendo el castigo, los niños pueden intentar actuar evitando el castigo y esconder sus errores y vulnerabilidades. Perderá oportunidades para influir en los comportamientos y elecciones de sus hijos.

Equilibrio entre nutrición y estructura




Sus hijos necesitan que usted proporcione educación y estructura.

A medida que interactúa con sus hijos, decida conscientemente (Adulto)  si necesita proporcionar más amor y atención o si necesita proporcionar más estructura y orientación.

Supongamos que su hijo rompió con una pelota el cristal de la ventana de su casa. Su primer instinto puede ser disciplinarlo. Sin embargo, si está físicamente herido o asustado, puede decidir que necesita cuidarlo primero y calmar a su hijo antes de hablar sobre la necesidad de limpiar los vidrios rotos y recordarle la regla contra el juego de pelota en la casa.

Por el contrario, su hija puede estar muy enojada con su hermano, que una vez más tomó prestados sus lápices escolares y no los devolvió. Ante la pelea en curso, usted comprende la frustración de su hija. Sin embargo, golpear a su hermano es inaceptable y es posible que deba hacer cumplir la regla de "no golpear" antes de ayudarla a lidiar con sus fuertes sentimientos.

No hay reglas duras y rígidas sobre cuándo debe ser cuidadoso o cuándo debe usar la estructura. Puede tomar una decisión en una situación con un niño y tomar una decisión diferente en otro momento. Lo importante es el equilibrio general y el impacto en el desarrollo de sus hijos, no es una decisión arbitraria, es una actuación adaptada a la necesidad del hijo en cada momento.


lunes, 8 de junio de 2020

Los juegos de búsqueda de distancia: El gato y el ratón.


 Como vimos en el post anterior Tipos de relación de intimidad la capacidad de mantener la distancia adecuada y la conexión en la pareja es parte de las habilidades que se adquieren en la infancia. Veamos ahora qué ocurre cuando no se ha hecho de forma adecuada.


Los juegos de búsqueda de distancia 

Los juegos de búsqueda de distancia son patrones disfuncionales causados ​​por habilidades deterioradas para mantener en las relaciones la separación y conexión saludable.

Desde una perspectiva de AT, la regulación insana de la separación se produce desde el Estado del Yo Niño Adaptado Desafiante, mientras que en la regulación de la conexión no sana (persecución) encontramos al Estado del Niño Adaptado Vulnerable.

El Estado del Niño Adaptado se desarrolla en los primeros años de vida cuando las experiencias con nuestras relaciones las figuras parentales impactan en el desarrollo de nuestra capacidad de confiar, nutrir y conectarnos con nosotros mismos y con los demás. Este es el momento de la vida en que somos los más vulnerables e indefensos.

Necesitamos el Estado de Yo del Niño Vulnerable para conectarnos con los demás y con nosotros mismos. Si nuestra familia está sana y nos proporciona un "apego seguro" en el que crecer y desarrollarnos, es probable que nuestra capacidad de ser vulnerables y conectarnos con los demás se mantenga completa e intacta.

Por otro lado, si no estamos protegidos mediante ese apego seguro, estaremos expuestos a experiencias que producirán de nuevo las heridas originales de abandono: nuestras capacidades para conectarnos con nosotros mismos y con los demás se verán afectadas por el miedo al abandono y/o el miedo a la intimidad.

Necesitamos el Estado de Yo Niño Desafiante para separarnos y desarrollar un sentido de identidad independiente. Esta parte de nosotros también comienza a desarrollarse en los primeros años de vida. Podemos verlo en lo que comúnmente se conoce como los "terribles dos": esto ocurre cuando el niño hace su primera apuesta por su autonomía o por la separación al decir la palabra "no". La forma en que se tolera y se responde a esa parte del desarrollo de la autonomía del niño  preparará el escenario para el debut oficial del Estado de Yo del Niño Desafiante a los 12 a 13 años. La pubertad es el comienzo de la adolescencia cuando la separación es el objetivo principal. objetivo principal.

El Niño Desafiante proyecta su enojo desde la posición existencial "Yo estoy OK, Tú estás no Ok" y el Niño Vulnerable introyecta el enojo desde la posición de "Yo no estoy Ok, Tú estás Ok".

Al final de este período de desarrollo, el/la joven debe convertirse en un ser humano adulto completamente funcional, capaz de separarse de la familia y abrirse camino en el mundo. Cuanto más se esfuercen los padres en entorpecer esta separación, más desafiante y rebelde será el adolescente para romper las "ataduras" y actuar por su cuenta.

Nuevamente, si todo esto se desarrolla dentro de los límites de una unidad familiar saludable, entonces es posible la transición a la edad adulta y las relaciones serán saludables para siempre. En una familia de moderado a severamente disfuncional, a los niños no se les permite separarse de manera saludable, por lo que su "Pequeño Profesor" les ayudará a separarse de otras maneras mediante el uso de estrategias de defensivas,  con reacciones de lucha o huida o con juegos para buscar la distancia.

El juego del Gato y el Ratón


El juego del Gato y el Ratón, o juego del  Distanciador y Atrapador, es muy frecuente en una relación disfuncional porque los distanciadores y atrapadores se atraen entre sí, ya que son extremadamente compatibles.

  • El Distanciador tiene un miedo consciente de perder el control al ser atrapado.
  • El Atrapador tiene un miedo consciente de perder el control al ser abandonado.

El proceso es el siguiente:
  1. cuando el Distanciador se acerca demasiado en una relación, inconscientemente se activa un comportamiento de distanciamiento.
  2. esto hace que se dispare el temor al abandono en el Atrapador
  3. por lo que comienza a perseguir al Distanciador
  4. lo que hace que el Distanciador se distancie aún más
  5. lo que lleva al Atrapador a perseguir aún más.
  6. finalmente termina con el Atrapador abandonando la persecución y alejándose.
  7. Cuando el Atrapador se da por vencido y comienza a distanciarse, el miedo del Distanciador a ser atrapado disminuye y es reemplazado por un miedo al abandono que le pone en el papel de Atrapador como si dijera: "Oye, ¿a dónde vas?"
  8. Cuando el Atrapador convertido en Distanciador se da cuenta de que están siendo perseguido por el Distanciador convertido en Atrapador, retrocede y comienzan a acercarse, quizás pensando: "¡Tal vez hay una oportunidad para que podamos estar juntos después de todo!" 
  9. Todo está bien por un momento, hasta que el miedo original del Distanciador a perder el control o ser atrapado resurja, lo que les llevará a otra ronda del gato y ratón.





Tipos de relación funcionales y no funcionales




Tipos de relaciones de intimidad

La intimidad saludable fluye desde los límites saludables que nos separan y la capacidad de conectarnos, compartir nuestras vidas y quiénes somos realmente entre nosotros.

Relación sana

La capacidad de mantener un sentido sólido de sí mismo (separación) es fundamental para poder cocrear una relación saludable. Del mismo modo, la capacidad de vincularse con otra persona (conectividad) también es un requisito para la verdadera intimidad.

Para tener una idea de este concepto, junta ambas manos tocando solo las yemas de los dedos y los pulgares. Aquí ves dos partes creando un todo (conectividad). Sin embargo, también puede ver dónde comienza una parte y termina la otra porque hay un límite saludable entre las dos (separación).


Relación Fusión

Ahora, entrelaza tus dedos como si estuvieras doblando tus manos. Todo esto es conexión y no separación. El término utilizado en la terapia familiar para esta conexión disfuncional es fusión.

La pareja se ha enredado tanto entre sí emocionalmente que es difícil saber dónde termina uno y dónde comienza el otro: han perdido su límite saludable.

Ambos parecen iguales, pero no lo son. Una persona es "tragada" por la otra o se ve envuelta por la otra, perdiendo su autonomía y sentido de sí mismo. La persona en la posición existencial YO OK –TU no OK (Externalizador) generalmente es el que traga y el YO no OK –TU OK (Internalizador) generalmente es el tragado.


Relación desconectada

Ahora separe sus manos entre 6 y 8 pulgadas, aquí puede ver toda la separación y sin conexión.

Los amplios límites que se establecen entre ellos producen la distancia tanto física como emocional. Formas de mantener esa distancia son: exceso de trabajo, televisión, lectura, conflictos, etc.

Los asuntos extramatrimoniales, los frecuentes estallidos de ira, y la adicción al alcohol son las formas más severas de distanciamiento.

En estas parejas se dan unos patrones de conducta rígidos que se utilizan para controlar o regular la distancia “segura” en la relación.

Como ya se mencionó, es saludable tener cierta separación en la relación para preservar el sentido de uno mismo, ahora bien, la forma adecuada de regular esa distancia es establecer límites saludables sabiendo decir, escuchar y aceptar la palabra "no".

Sin embargo en las parejas disfuncionales, los externalizadores Yo OK – Tú no OK (Distanciadores) tienen dificultades para escuchar y aceptar la palabra "no", mientras que los internalizadores YO no OK – TU OK (Atrapadores) generalmente tienen problemas para decir la palabra "no" porque  piensan "si digo que no, podrían dejarme", y tienen miedo al abandono.